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Albert, Gerard, Guillem y Laura: Los perfectos del año

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Albert, Gerard, Guillem y Laura: Los perfectos del año

Mensaje por Loraninja el Mar 8 Mar - 9:37

Esta es una historia bastante infantil creo yo, porque la hice con 8 años y la he mejorado un poco.(sólo la mejoré porque la quería entregar en un trabajo)


Albert, Gerard, Guillem y Laura: Los perfectos del año

<< Sonó el timbre de la puerta. Yo fui a ver quién era. Abrí y estaban Albert, Gerard y Guillem esperándome en la puerta.
-¿Qué Laura? ¿Ya estás?-me dijo Guillem.
-Ups! ¡Es verdad! Lo siento, es que me he enganchado a ver Dragon Ball en la televisión. Pasad, pasad, ahora voy a cambiarme.-dije yo.
Cuando terminé Albert había ido tres veces al videoclub y se había tragado 26 películas de acción, Guillem había cogido una Coca Cola de la nevera y había manchado mi sofá blanco carísimo y Gerard se había leído ya cuatro veces mi gigantesca colección de 120 comics.
Ya en el helicóptero, me dormí escuchando música. La verdad es que yo no tengo suficiente dinero para ir en helicóptero (ni mucho menos, ya me gustaría) pero en aquél momento fui porque se ve que gané un concurso de dibujo y el premio era un viaje en helicóptero.
Estaba mirando el paisaje cuando se oyó un ruido de metal chocando contra algo hueco. Me giré y vi que a Guillem le había caído la tapa metálica del portaequipajes en la cabeza. Entonces supe que aquél viaje no sería tan bonito como me había imaginado.
Gerard y Albert estaban haciendo una partida multijugador a la P.S.P. y Guillem estaba en el suelo, durmiendo. Yo les dije que miraran el mar, pero como pasaban de mí les grité tan fuerte que creé unas ondas expansivas que destruyeron el mundo.
El helicóptero cayó por la potencia de las ondas, que le rompieron las hélices.
En el agua, no encontrábamos el piloto. Al final vi que se largaba sin nosotros con un paracaídas. Será el muy… Cuando me di la vuelta, Gerard, Albert y Guillem ya estaban nadando hacia la isla más cercana.
Al llegar, Albert me atacó lanzándose encima de mí, y empezamos a pelearnos a sangre fría. No era una de esas típicas batallitas de amigos que se aburren, nosotros íbamos a lo bruto y a lo bestia, a descuartizar.
Gerard y Guillem se habían montado una sombrilla y dos tumbonas con los recursos de la isla y se estaban comiendo un coco mientras observaban el espectáculo.
Cuando nos cansamos, le pregunté a Albert que porqué nos estábamos acribillando tan exageradamente, y él me respondió que no se acordaba.
Lo dejamos estar, y fuimos a explorar la isla. Nos separamos en dos grupos. Más bien me marginaron.
Yo estaba caminando, y encontré un sitio precioso. Era un lago, con una cascada que conectaba con un río encima de un turón, con el lago rodeado de hierba y flores, cerrados por un círculo formado por árboles. Como era de esperar, aproveché la ocasión y me bañé. El agua estaba en la temperatura perfecta.
Todo era fantástico pero a mí, la felicidad, me dura poco. De pronto se oyó un: “¡AAAHHH!”. Parecían de las “personas” que me habían dejado tirada en la parte Noroeste de la isla.
Cuando iba hacia allí, me caí por un agujero enorme de unos 30 metros de profundidad y mi cara se chafó, cuando contra el suelo impactó. Me levanté, me puse bien la cara y avancé por una extraña cueva. De repente, oí unos gritos y olor a fuego. A lo lejos vi una luz. Me acerqué lo suficiente para ver que estaban mis amigos ligados cada uno en un tronco con fuego debajo y tres caníbales bailando una danza tipo vudú a su alrededor.
Yo, sin dudarlo, fui a ayudarles, pero de una forma de lo más original. Me presenté con una capa roja en la que ponía: “Súper Lora” diciendo:
-¡Y aquí está Ultra Laura!
10 segundos después estaba ligada como los demás pero con un chichón en la cabeza. Vaya estrategia la mía. Me puse a pensar en cómo salir de allí. Mi mente, más simple que la de una planaria, se puso a trabajar y rápidamente encontró una solución en aquel cerebro de dimensiones microscópicas, del cual la mayor parte estaba formada por serrín.
Les dije la idea y empezamos la cuenta atrás. Tres… dos… uno… BOUM! La explosión resonó por toda la cueva, que saltó por los aires. Antes de que nos alcanzase la onda expansiva salimos disparados a velocidad supersónica hacia el cielo y justo después aterrizamos en el lago que me encontré. La explosión y el hecho de que nosotros saliéramos disparados tenía su propia explicación. Lo sucedido era que el plan consistía en tirar gases, y como todos teníamos la necesidad, salió muy bien.
Descubrimos que detrás de la cascada había otra cueva. Como nos hizo mucha ilusión, nos adentramos en ella. Ya en el interior, vimos que era un pasadizo que se perdía en la oscuridad. Había un camino con un arroyo a cada lado.
De repente, yo puse una cara rara y todos se partieron el culo. Como a mí no me hizo gracia, les engañé y me puse a llorar. Ellos se lo tragaron y me vinieron a animar.
-¡Os lo habéis creído inútiles!- dije con ironía.
Ellos se enfadaron un montón y nos estábamos persiguiendo.
Poco después me encontraba ligada boca abajo por los pies con unas maderas y un montón de pirañas mordiéndome en todo el cuerpo. Qué exagerados son. Para salir de allí, me incorporé, deshice las cuerdas, di un triple salto mortal y aterricé espectacularmente. Albert y Gerard alucinaron.
-¡¿Cómo lo has hecho?!-me gritaron a la vez.
-Bah, con un poco de práctica y agilidad…-respondí yo.
-¿Cómo lo has hecho Guillem?
Grrr… no iba por mí. Era que Guillem había inventado un truco barato para sorprender a aquellos zopencos que se dejaban impresionar por nada. Juntaba las manos, se oía un ‘¡Click!’ y de entre sus manos aparecía una llama muy pequeña. Nos lo enseñó por última vez y Albert vio que lanzaba un mechero en el agua.
-Hombre-dijo Albert-, si lo haces así cualquiera puede. Observa y aprende.
Albert alzó el puño a la alzada del hombro en dirección a nosotros y con un lanzallamas disparó tal llamarada que nos quedamos chamuscados a más no poder.
Salimos disparados hacia él para vengarnos. Mientras corríamos salimos por una salida trasera de la cueva. Llegamos a una plana en medio del bosque, y como había un precipicio Albert no pudo escapar, estaba en nuestras manos, y le dimos su merecido. Le dejamos un ojo de luto.
Cuando Albert se disponía a contraatacar bajaron unos mafiosos de unos helicópteros con cuerdas y nos rodearon miles de tanques y tropas. Pero yo sabía qué hacer. Saqué de mi bolsillo del pantalón la cartera y les enseñé mi DNI. Ellos soltaron un ‘Ooooohh’ y se arrodillaron ante mí.
-¿Pero qué…?-intentó Gerard.
-Es que son de mi empresa-le expliqué yo-. Mi familia ha dirigido durante muchas generaciones una empresa que se anticipa a los avances tecnológicos del mundo y vende todo lo que fabrica a los gobiernos que quieren ser superiores de los demás. Hay unas cuantas islas desiertas vigiladas por mis seguratas y se ve que hemos caído en una de ellas.
Albert, Guillem y Gerard estaban alucinando en colores. ¿Que yo era de una célebre empresa? Ni en sueños. Pero lo que he dicho al principio de que no tengo dinero para ir en helicóptero o en avión es verdad, pues aún no he heredado la fortuna de mi empresa.
De repente vimos una sombra sospechosa y nos giramos rápidamente.
-¡Hola!-dijo Carla, una amiga nuestra.
-¡Yaaargh!- gritamos al unísono- ¡¿Se puede saber que haces aquí?!
-Mira, me aburría y he salido a pasear -nos respondió ella- ¡Anda! ¡Ya viene!
En la lejanía vimos un vehículo volador extraño de última generación que se acercaba y lanzaba una escalera de mano.
-¡Hasta otra amigos! -nos gritó mientras se alejaba colgada de la escalera de mano del vehículo.
-¡Pero sácanos de aquí!-intentamos pedirle. Pero ya era demasiado tarde. Había desaparecido entre las nubes. Desde luego, la gente que está forrada no hay quien la entienda.
Al final, mi mente de planaria tuvo que volver a trabajar. ¡Dos veces en un día! Esto ya era demasiado. Se me ocurrió que podría pedirles a mis seguratas que me prestaran una lancha para que nos fuéramos a casa. ¡Menudo día!>>

FIN



Yupi! Mi profe me puso un 9,5/10! :n.n2:
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Re: Albert, Gerard, Guillem y Laura: Los perfectos del año

Mensaje por Florcita23 el Miér 9 Mar - 2:00

Me encanto muy bueno
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Florcita23
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